
Luego seguimos nuestro recorrido por Mitla, un pequeño pueblo que se encuentra en las afueras de Oaxaca donde también se puede encontrar restos de esta importante civilización. Recorrimos sus principales templos, apreciamos sus figuras geométricas emblemáticas y nos adentramos en una tumba bajo tierra. Una experiencia muy entretenida y recomendable para los viajeros más aventureros.


Seguimos a una estancia donde se prepara el mezcal artesanal. Aquí la cosa se empieza a poner buena, vemos las diferentes etapas de este interesante proceso, partiendo de la planta del agave, pasando por los procesos de cocido, molido, fermentado, destilado y luego lo más atractivo la cata.


Alfredo de verdad se portó como un mero macho, probó todos los tipos de mezcales que le pusieron en frente y resistió sin ningún problema dejando bien puesto el nombre de Chile. Por supuesto tenía que hacer la clásica payasada y se comió un puñado de gusanos de maguei el típico gusanito del mezcal que dicen, tiene una serie de cualidades afrodisiacas. Hoy Alfredo dormirá solo para que ninguno del equipo corra riesgos.



Un día perfecto, con un hermoso material que mostraremos en esta apasionante nueva Bitácora en tierras mexicanas.