Llegamos a Palenque muy temprano en la mañana, esta es zona Zapatista así que lo mejor es andar con guías locales. El entorno es tranquilo, y la gente muy amable así que dudamos tener algún problema.

A pocos kilómetros del poblado de Palenque, se encuentra la comunidad de Cascada de Agua Azul, un lugar administrado por una de las tantas comunidades indígenas que habitan esta región. Nos estaba esperando el presidente de la comunidad Alberto López Urbina, quien nos delegó dos guías para recorrer el lugar.

A poco caminar aparece el principal atractivo turístico de la zona, una gran cantidad de cascadas que bajan por el cauce de un río y que muestran un paisaje impresionante en medio de la tupida sierra. No pudimos aguantar más y en una zona donde se generan pozones naturales nos lanzamos al agua.

Luego de este entretenido paseo recobramos energía en un restorán administrado por la hermana de Alberto, Sara López, quien nos preparó el plato típico del lugar. Luego de probar los platos entendemos porque “La Palapa Cascada Agua Azul” es la más demandada por los turistas.

A unos pocos kilómetros hacemos un alto y nos detenemos en la Cascada de Misol Há, una caída de 30 metros de altura, que también es un destino imperdible de esta zona.

Comemos algo y nos acostamos, mañana muy temprano conoceremos uno de los centros arqueológicos mayas más importantes de México, Palenque.

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