En medio de la selva, partimos por un Canopy que es denominado el Maya Volador, tres tirolesas cruzan la densa vegetación mezcladas con vestigios mayas, un escenario sublime. El único pero de esta entretenida experiencia es el insoportable calor que hoy sí que nos golpeo. 37° C, con un 99 % de humedad complica nuestras grabaciones, estamos botando agua como locos y a rato estamos a punto de desmayarnos. Luego hacemos un recorrido en bicicleta para entrar a un cenote. Ahí nos espera un chamán maya quien realiza una ceremonia especial para nosotros. Es un momento muy especial y a la vez surrealista debido al fuerte incienso de copal que inunda esta caverna en el subsuelo, el sofocante calor y el rezo maya. Una experiencia muy profunda para cada uno de los que estuvimos presentes.


Luego nos trasladamos a un tour muy entretenido que ansiábamos hacer, el Río Secreto. Consiste en una serie de circuito de cavernas subterráneas que uno recorre caminando y nadando en algunos tramos. Nos alistamos con un equipo de casco, linterna de cabeza y un chaleco salvavidas y comenzamos el recorrido por la selva.
Llegamos a la entrada de una increíble cueva y por un agujero comenzamos el circuito. Poco a poco va desapareciendo la luz y comienzan a verse las formaciones rocosas de estalactitas y estalagmitas. Encendemos las linternas y comienza a subir lentamente el agua que tiene una temperatura muy refrescante. Un paraíso que comienza a aparecer mientras avanzamos. Una experiencia nueva y muy entretenida que compartiremos con ustedes en nuestro programa.




Tomamos una camioneta con nuestro equipaje y la próxima parada es Cancún, la ciudad turística por excelencia de esta zona. Entramos a la zona hotelera y dimensionamos la gran cantidad de hoteles que existen en esta zona, es casi la totalidad de hoteles que existen a lo largo de todo Chile, todo concentrado en un lugar. Hay construcciones que se escapan de la realidad, lo que nos hace pensar la gran cantidad de dinero que mueve México en términos turísticos, es algo realmente inexplicable.
Nos hospedamos en el Oasis Viva Beach, uno de los tantos hoteles All Inclusive que cuenta con todas las comodidades de un hotel cinco estrellas. Tenemos una vista privilegiada en nuestra habitación y lamentamos no poder disfrutar todas las actividades que aquí se pueden realizar.
Comemos en uno de los cuatro restoranes, el bufet estaba bastante bueno y recuperamos las energías perdidas durante el agitado día. A descansar y dormir profundamente, nos vemos mañana.